Por Ana Paula Kiyama | Ciudad Juárez, Chihuahua.
Promover prácticas de crianza basadas en el respeto, el cuidado y la protección de niñas, niños y adolescentes fue el eje de la capacitación “Prevención y erradicación de la violencia en la crianza”, realizada este viernes en Ciudad Juárez por Fundación Gazpro A.C. y UNICEF.
La jornada, desarrollada de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde en las instalaciones del SNTE Sección 42, reunió a participantes en un espacio de capacitación y reflexión orientado a fortalecer herramientas para la construcción de entornos familiares y comunitarios seguros para la infancia.
Más allá de abordar la violencia como una problemática aislada, la capacitación puso sobre la mesa la importancia de revisar las prácticas cotidianas de crianza y las formas en que madres, padres, cuidadores y comunidades establecen vínculos con niñas, niños y adolescentes.
El objetivo fue brindar elementos que permitan sustituir prácticas violentas por alternativas que favorezcan el desarrollo integral de la infancia, a partir del respeto a sus derechos y de relaciones sustentadas en el cuidado y la protección.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos que Fundación Gazpro A.C. y UNICEF desarrollan para contribuir al bienestar de niñas, niños y adolescentes, particularmente mediante acciones de sensibilización y formación que puedan tener un impacto en los espacios donde transcurre su vida cotidiana.
Durante el encuentro también se destacó la relevancia de generar una mayor conciencia sobre el papel que tienen las familias, instituciones y comunidades en la prevención de la violencia. La construcción de entornos seguros para la infancia, se planteó, requiere no solamente identificar las distintas formas de violencia, sino también contar con herramientas para responder ante ellas y promover relaciones respetuosas.
Para Fundación Gazpro, la colaboración con UNICEF representa una vía para ampliar el alcance de iniciativas sociales enfocadas en la niñez y fortalecer acciones que atiendan factores relacionados con su bienestar y desarrollo.
En Ciudad Juárez, donde las dinámicas familiares y comunitarias conviven con diversos desafíos sociales, este tipo de espacios de formación adquiere particular relevancia al colocar los derechos de niñas, niños y adolescentes como un componente central de la convivencia.
La capacitación concluyó con un llamado a trasladar los aprendizajes del espacio formativo a los entornos familiares, educativos y comunitarios, con la intención de avanzar hacia prácticas de crianza en las que el respeto y la protección sean parte cotidiana de la relación con la infancia.
De la acción social a la responsabilidad empresarial
La participación de Fundación Gazpro en esta iniciativa también refleja una dimensión de la responsabilidad social empresarial que va más allá de las acciones filantrópicas tradicionales. Cuando una empresa canaliza recursos, alianzas y capacidades hacia problemáticas que impactan a su comunidad, la responsabilidad social adquiere una dimensión de largo plazo: contribuir a generar condiciones que favorezcan el bienestar colectivo.
En este caso, la colaboración con UNICEF permite vincular la participación del sector empresarial con una agenda centrada en los derechos de niñas, niños y adolescentes. La capacitación sobre prácticas de crianza libres de violencia coloca el foco en la prevención y en la generación de herramientas que pueden trasladarse a los ámbitos familiar, educativo y comunitario.
Este tipo de alianzas también muestra cómo las empresas pueden participar en la atención de retos sociales desde su ámbito de influencia, articulándose con organizaciones especializadas y con instituciones que cuentan con experiencia en materia de protección de la infancia.
Para Fundación Gazpro, involucrarse en iniciativas de esta naturaleza representa una forma de vincular su actividad social con necesidades concretas de la comunidad juarense. Para el sector empresarial en general, el reto está en pasar de acciones aisladas a estrategias de responsabilidad social capaces de generar conocimiento, participación y cambios sostenibles en el entorno.
En ese sentido, la responsabilidad social empresarial no se limita a una aportación económica. También puede traducirse en alianzas, capacitación, sensibilización y creación de espacios que permitan abordar problemas sociales desde la prevención y la colaboración.

