Reflexiones a Contraluz
por Mayra Machuca
¿Qué necesita una ciudad para crecer? Inversión, infraestructura y oportunidades, sin duda. Pero también necesita líderes capaces de comunicar sus ideas, inspirar a otros y convertir sus proyectos en acciones. Estoy convencida de que, en una ciudad como Ciudad Juárez, saber comunicar no es solamente una habilidad deseable: es una herramienta para transformar realidades.
En el marco del 102 aniversario de Toastmasters International, tuve la oportunidad de conversar con Óscar Varela, actual director de Crecimiento de Clubes del Distrito 113, sobre la historia y el impacto de una organización que, durante más de un siglo, ha impulsado el desarrollo de habilidades de comunicación y liderazgo.
Fundada en 1924 por Ralph C. Smedley en Santa Ana, California, Toastmasters nació al reconocer una necesidad que sigue vigente: aprender a expresarnos con claridad, seguridad y propósito.
Pero ¿qué significa realmente hablar en público? No se trata únicamente de tomar un micrófono. Significa transmitir un mensaje, conectar emocionalmente con quienes nos escuchan y provocar una acción. Para un empresario, puede representar cerrar una negociación; para un líder, inspirar a su equipo; para un joven, defender una idea capaz de cambiar su futuro.
Toastmasters no es solamente para quien teme hablar en público, sino también para quien desea aprender a hacerlo mejor.
En sus clubes encontramos espacios seguros para practicar, equivocarnos, recibir retroalimentación y avanzar mediante trayectos educativos especializados en comunicación y liderazgo. Aprendemos haciendo, evaluando y mejorando continuamente. También tenemos la oportunidad de participar en concursos de oratoria en español e inglés, experiencias que fortalecen la disciplina, la preparación y la confianza.
¿Y por qué considero que Toastmasters puede beneficiar a Ciudad Juárez?
Porque una ciudad se transforma cuando sus habitantes aprenden a compartir sus ideas y trabajar juntos. Me gustaría que desde la infancia se enseñara a hablar en público, argumentar con respeto y escuchar activamente. Estas habilidades deberían ocupar un lugar fundamental en la formación de nuestros niños y jóvenes.
Para el sector empresarial, desarrollar estas competencias significa invertir en colaboradores capaces de presentar propuestas, resolver conflictos y liderar con claridad. Incluso, crear un club Toastmasters dentro de una organización puede convertirse en una oportunidad para fortalecer equipos y desarrollar talento.
La formación también se sustenta en cuatro valores que comparto plenamente: integridad, respeto, servicio y excelencia. Principios que debemos llevar más allá de un discurso y convertir en acciones cotidianas.
En mi trayectoria dentro de Toastmasters he comprobado que el liderazgo no se demuestra únicamente con títulos, sino con resultados, compromiso y servicio. Junto con Óscar Varela, he tenido el privilegio de alcanzar la distinción de Distinguished Toastmaster (DTM), la máxima distinción educativa de la organización. Nuestras trayectorias, construidas con experiencias reales de liderazgo, nos han convertido en los primeros juarenses en obtener estas insignias, un logro que asumimos con orgullo y, sobre todo, con responsabilidad.
Hoy quiero poner esa experiencia al servicio de mi ciudad. Óscar y yo estamos listos para acompañar a empresarios, instituciones, jóvenes y organizaciones que deseen fortalecer sus habilidades de comunicación, desarrollar nuevos líderes o crear su propio club Toastmasters.
Creo que hacer las cosas bien se siente bien, pero hacerlas conscientemente nos da poder para mejorar.
Estoy convencida de que Ciudad Juárez necesita más personas dispuestas a proponer, inspirar y construir. Quizá la próxima gran transformación de nuestra ciudad comience con una idea que alguien se atreva a expresar en voz alta.
Porque transformar una ciudad también comienza por aprender a usar nuestra voz. Y esa voz puede ser la tuya.

