El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) inició una nueva etapa en la organización de su movilidad terrestre al habilitar un espacio oficial para el abordaje de plataformas digitales como Uber y DiDi, en medio de tensiones regulatorias, presión social y un creciente flujo de pasajeros.
¿Dónde está y cómo funciona?
El nuevo punto de ascenso se ubica entre las Terminales 1 y 2, a unos 8 minutos caminando, y cuenta con:
- Área techada
- Asientos para usuarios
- Vigilancia de seguridad pública
Este espacio marca un cambio importante: por primera vez, las apps tienen un punto designado y tolerado dentro del entorno aeroportuario, aunque no directamente en las salidas de las terminales.
El fondo del conflicto: taxis vs. apps
Durante años, los taxis concesionados han tenido el control exclusivo del abordaje directo en el aeropuerto, gracias a permisos federales que les permiten operar dentro del AICM. Sin embargo, el problema principal ha sido el costo.
Tarifas bajo presión
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que los viajes pueden superar los $1,000 a $2,000 pesos y el esquema de tarifas por zona resulta poco transparente. Existen quejas constantes de usuarios nacionales y extranjeros Esto ha generado una presión directa para revisar los precios a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Protestas y tensión reciente
El 11 de marzo, taxistas concesionados bloquearon accesos al aeropuerto, generaron caos vial y exigieron frenar operaciones de apps. Como respuesta, el gobierno federal desplegó a la Guardia Nacional, intensificó operativos de inspección y reforzó la prohibición de pickups en terminales para apps
Vacío legal y disputa jurídica
El conflicto no es solo operativo, también es legal. Uber sostiene que existe un amparo federal vigente que le permite operar en aeropuertos y que las autoridades no pueden sancionar ni detener a sus conductores.
Esto crea un escenario complejo: El aeropuerto está bajo control federal (Grupo Aeroportuario de la Marina), pero las apps operan bajo regulación local. El resultado es una zona gris legal que aún no se resuelve completamente.
Estrategia del gobierno: equilibrio forzado
La administración federal está apostando por un modelo híbrido:
✔️ Mantener privilegios a taxis concesionados (por contratos existentes)
✔️ Permitir apps, pero en zonas controladas
✔️ Revisar tarifas para reducir abusos
✔️ Ordenar flujos y evitar conflictos
En palabras de Sheinbaum:
“El usuario debe poder elegir, pero dentro de un sistema ordenado y seguro.”
Contexto: lo que viene rumbo al Mundial 2026
El ajuste no es casual. Con la llegada del Copa Mundial de la FIFA 2026:
- Aumentará el tráfico de pasajeros internacionales
- Se exigirá mayor eficiencia y transparencia
- La movilidad será un punto crítico de experiencia turística
El AICM, uno de los aeropuertos más saturados de América Latina, está bajo presión para modernizar su operación sin desestabilizar a los actores tradicionales.
¿Qué significa esto para usuarios y negocios?
Para pasajeros:
- Más opciones de transporte
- Posible reducción de costos
- Mayor claridad en dónde abordar
Para conductores de apps:
- Mayor certidumbre operativa (aunque limitada)
- Restricciones físicas claras
Para taxis concesionados:
- Presión para ajustar precios
- Pérdida parcial de exclusividad
La nueva zona de Uber y DiDi en el AICM no es solo un cambio logístico, es el reflejo de una transformación más profunda en la movilidad urbana en México. El reto ahora será lograr un equilibrio real entre regulación, competencia y experiencia del usuario… todo antes de que el mundo llegue a México en 2026.

