Por Ana Paula Kiyama
Ciudad de México.— El Banco de México (Banxico) decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en 7%, en una decisión unánime de su Junta de Gobierno, marcando así una pausa en el ciclo de recortes que se había iniciado durante 2025.
La determinación, anunciada este jueves, estuvo en línea con las expectativas del mercado y responde a la necesidad de evaluar con mayor cautela el panorama inflacionario, así como el impacto de los cambios fiscales implementados a inicios de este año, el comportamiento del tipo de cambio y la debilidad que ha mostrado la actividad económica.
En su comunicado, el banco central señaló que si bien la inflación ha mostrado una trayectoria de moderación y se mantiene la expectativa de converger al objetivo de 3% en el mediano plazo, persisten riesgos que justifican una postura prudente antes de continuar con nuevas reducciones en la tasa.
Una señal de cautela para los mercados
La pausa en el ciclo de recortes envía un mensaje claro: la política monetaria no seguirá un camino automático. Banxico busca anclar las expectativas de inflación, evitar presiones adicionales sobre los precios y preservar la estabilidad financiera en un contexto de ajustes fiscales, menor dinamismo económico y un entorno internacional aún incierto.
Para analistas, esta decisión también fortalece la credibilidad del banco central al priorizar la estabilidad de precios sobre estímulos monetarios prematuros.
Impacto en crédito, consumo e inversión
Mantener la tasa en 7% implica que el costo del crédito —hipotecas, préstamos empresariales y financiamiento al consumo— no continuará abaratándose en el corto plazo, lo que podría moderar el ritmo de crecimiento del consumo interno.
No obstante, también brinda mayor certidumbre a inversionistas y empresas, al reducir la volatilidad financiera y permitir una mejor planeación de mediano plazo.
Relevancia para la frontera norte
En regiones fronterizas como Ciudad Juárez, esta decisión cobra especial importancia. La economía local está estrechamente ligada al comercio exterior, la industria manufacturera de exportación, el flujo de remesas y la relación económica con Estados Unidos.
Una tasa estable contribuye a:
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Mantener un entorno de certidumbre para la inversión industrial y logística.
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Reducir presiones cambiarias que afecten costos de importación y exportación.
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Proteger el poder adquisitivo de las familias que dependen de ingresos en dólares, especialmente remesas.
Además, en un contexto de desaceleración económica, la pausa permite evaluar si los recortes previos han tenido el efecto esperado antes de aplicar nuevos estímulos.
Expectativa hacia adelante
Banxico reiteró que sus futuras decisiones dependerán estrictamente de la evolución de la inflación, de las expectativas inflacionarias y de los factores internos y externos que incidan en la economía mexicana.
Por ahora, el mensaje es claro: prudencia, estabilidad y vigilancia constante, en un año clave para la economía nacional y para las regiones altamente integradas al mercado internacional, como la frontera norte.

