Por Ana Paula Kiyama | Ciudad de México
La inflación en México continúa mostrando señales de presión al ubicarse en 3.92% anual durante la primera quincena de febrero, acumulando tres periodos consecutivos de aceleración en lo que va del año, de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.25% respecto a la quincena anterior, superando las expectativas del mercado, que anticipaban un nivel cercano a 3.79% anual.
Inflación subyacente sigue elevada
El componente subyacente —que excluye productos de alta volatilidad y marca la tendencia de mediano y largo plazo— se ubicó en 4.52% anual, cifra que permanece por encima del objetivo del Banco de México, cuya meta es de 3% ±1 punto porcentual.
Dentro de este rubro, las mercancías aumentaron 0.20% quincenal y 4.60% anual, destacando el alza en alimentos, bebidas y tabaco, que registraron un incremento anual de 6.28%.
Agropecuarios repuntan tras semanas a la baja
Por su parte, la inflación no subyacente —que incluye energéticos, tarifas gubernamentales y productos agropecuarios— se ubicó en 1.92% anual, su mayor nivel desde 2022.
Los productos agropecuarios mostraron una inflación quincenal de 0.75%, luego de cuatro quincenas consecutivas en contracción. Particularmente, el precio de frutas y verduras registró un aumento quincenal de 2.10%, rompiendo la tendencia descendente observada en semanas previas.
Entre los productos con mayores incrementos destacaron el tomate verde, limón, papa y jitomate, con alzas de doble dígito en algunos casos, lo que incidió directamente en el gasto cotidiano de los hogares mexicanos.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Base, señaló que el comportamiento de frutas y verduras en este periodo es atípico, ya que históricamente tienden a bajar en la primera quincena de febrero, lo que sugiere la presencia de factores extraordinarios en el sector.
Banxico mantiene cautela
A inicios de mes, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener la tasa de interés de referencia en 7%, limitando nuevos recortes ante el repunte inflacionario y las presiones derivadas de recientes ajustes fiscales implementados por el Gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Analistas advierten que, si la inflación no subyacente mantiene su repunte, la inflación general podría volver a colocarse por encima del 4% en los próximos meses, lo que complicaría el margen de maniobra del banco central.
Presión persistente en el arranque de 2026
Aunque la inflación se mantiene dentro del rango objetivo ampliado de Banxico, el arranque de 2026 confirma que el control de precios aún enfrenta desafíos, especialmente en el componente alimentario, que continúa impactando directamente el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
El comportamiento de los próximos datos será clave para definir la trayectoria de la política monetaria en el segundo trimestre del año.

