Arbitro, ¡ya pare la pelea!

When we thought the world would be better, 2021 hits us right in the kisser.


Al timbrar la media noche del 2021 se escuchó un respiro de alivio colectivo.


Ultimadamente, los que “la habíamos librado”, no solo habíamos toreado un virus mortal, si no habíamos sobrevivido la montaña rusa de la bolsa, la muerte de Kobe y la nueva normalidad, incluyendo el #distancelearning. El futuro se veía próspero. La nueva administración en la Casa Blanca, Jordi y Adal se habían reconciliado, el problema de los pasteles de Costo se había resuelto y hasta la vacuna venía en camino.


El encierro iba de salida y la luz al final del túnel cada día era más potente.Llega enero y en plena celebración, los Simpsons videntes nos pisaron el freno cuando se dio lo del capitolio. Pero, aun así, lo descartamos como falsa alarma una vez que Biden y su elenco modista tomaron protesta. Éramos felices de nuevo, pero llegó Febrero. Llegó Febrero y nos recordó que hace unos meses, e incluso encerrados, vivíamos en la gloria.


Fue bajando la temperatura y en relación inversa, fueron aumentando los estragos. Lo que en un momento fue mágico, en pocas horas se convirtió en contingencia para millones de familias en Texas y sus alrededores. Desde cascadas de aguas negras hasta apagones tercermundistas, las calamidades visitaron la potencia mundial convirtiendo mansiones en hieleras y en lamentables casos, hasta en féretros.


Las carreteras como vil pistas de hielo, fueron protagonistas de escenas escalofriantes donde desafortunadamente varios encontraron su final. Y, al final de cuentas, las cuentas aún no terminan. Hasta el momento se confirman más de 40 muertes, pero se espera que esa cifra suba.

Pero además de pérdidas multimillonarias en infraestructura, en el efecto dominó causado por las interrupciones en el mercado global de hidrocarburos aún no cae la última pieza. Y cuando caiga, caerá sobre una ya vulnerable economía afectada por la pandemia que según expertos tomará aún más años en reconstruirse.


Pero, ¿qué sucedió?

Pero, y más importante - ¿sucederá otra vez?

Y si sí - ¿Cuándo?


KAIRÓS

Adriana Valles ha sido conductora del clima en la frontera por más de 13 años. Su pasión por mantener informada a la comunidad fronteriza le ha galardonado con premios prestigiosos en la industria al igual que con el cariño y lealtad de sus seguidores. Adriana, juarense de nacimiento, conoce la frontera tanto como conoce las lluvias de julio, los vientos de abril y al febrero loco.

Pero con todo y su expertise, la tormenta invernal del pasado febrero la tomó de sorpresa. Y es que como nos comentó Adriana, desde el 2011 la frontera no veía semejante nevada (6 pulgadas).


En términos técnicos, nos dijo que se debió “a un frente frío bastante intenso, que traía aire ártico, masas de aire frías y cálidas que se mezclaron, viento, humedad y fue así que se desarrolló esta tormenta invernal.” En otras palabras, The Perfect Storm, solo que sin Wahlberg y en el desierto. Pero al contrario del flick, esta tormenta si tendrá segunda y tercera parte. “ya podemos esperar más tormentas invernales como esta para nuestro futuro'', aseguró Adriana. Y todo es debido al famoso calentamiento global. (Si, para los que creían que solo era teoría de conspiración, pues resulta que sí es cierto). “El calentamiento global es cierto, nuestra tierra ya está muy contaminada y los cambios climáticos ya son más intensos.”


Qué confirma que en efecto para los tejanos, chihuahuenses y regios no será mala idea mantener unas cadenas de nieve en su garaje para el próximo febrero. “Tal vez pasarían algunos años pero es seguro que volvamos a experimentar con este tipo de tormentas invernales'', concluyó la climatóloga.

CRONOS

Para Gerardo Aguilar García del Servicio Internacional de Transporte Aguilar (SETA), quien se dedica al trasvase y transporte de hidrocarburos su día empieza muy temprano. Desde el amanecer coordinando con sus choferes y las terminales de carga, hasta altas horas de la noche confirmando que cada gota se haya descargado en la estación de servicio, por más de 10 años Aguilar se ha mantenido al tanto de que a los juarenses no les falte combustible. Su servicio al cliente, compromiso y puntualidad lo hacen uno de los transportistas más confiados en la frontera.


Pero la segunda semana de febrero, como nos contó Aguilar, a pesar de su preparación y experiencia la situación estuvo caótica. “El #clima nos afectó, así como en años no había pasado, paralizando el transporte y la industria por el desabasto de los diferentes combustibles principalmente el gas y el diésel.”


Pero esto no fue todo, Aguilar añadió que no solo fue el problema del desabasto si no igual las gasolineras, “ya que momento que no tenían luz y no podían surtir combustible por lo cual algunas unidades no pudieron salir a trabajar.”


Aguilar, al igual que muchos empresarios locales ha logrado navegar la pandemia a base de esfuerzo, creatividad y resiliencia, pero admite que este efecto climatológico para los empresarios fue como “llover, nevar y congelar sobre mojado.”


Y en su derecho hizo un llamado para que las autoridades despierten “la conciencia de la vulnerabilidad en la que nos encontramos como país, que no sólo debemos depender de otro país para que nos suministre gas si no que también debemos de tener almacenamientos especialmente con el tema del gas.” Aguilar, entre una calma positiva, protagónica de su personalidad, concluyó, “Esperamos que pongan atención en este problema para que no suceda otra vez.”


APOLLO

Cada tarde a las 7 PM hora del pacifico, Juan Carlos Espinosa de Eagle Energy USA, comercializadora de hidrocarburos en El Paso, TX recibe los precios Platts del combustible para el día siguiente. El precio Platts, se refiere a la fuente principal de evaluaciones de precios de referencia del mercado para ciertos hidrocarburos. Una vez que Juan Carlos calcula su margen al igual que costos de transporte por ferroviaria, procede a enviar precios por galón de gasolina y diésel exportado a diferentes espuelas en la república Mexicana, incluyendo Ciudad Juárez, Monterrey, Saltillo, Ciudad de México, Tula y Aguascalientes, a su lista de clientes. “Nosotros cargamos el combustible en Houston, Brownsville o Pasadena y lo exportamos a nuestros clientes en México,”

Juan Carlos nos explicó que debido al desabasto del combustible en México por falta de la autosuficiencia de Pemex, la mayoría del combustible que consume el país vecino proviene de refinerías en #Texas. “Así te la pongo, Pemex tiene solo 3 dias de combustible en reserva, nosotros en Estados Unidos tenemos 25. Les estamos exportando el 90% del combustible que consumen.” ¿Pero qué pasa cuando el mayor distribuidor de combustible para México queda enterrado bajo 10 pulgadas de nieve?


“No la vimos muy difícil, los precios por galón el lunes antes de la tormenta puesto en Saltillo te salía a $2.10 USD dos semana después te lo vendíamos a $2.34 USD. Pero eso no es todo, las refinerías se quedaron sin energía y sin hidrógeno y pues sin producto. Y a los clientes no les importaba pagar con tal que se los enviaremos. Un carro tanque te lo podía cargar normalmente en dos a tres días, después de la tormenta tienes suerte si sale en 10.”


Y al final de cuentas, el que la debe no es el que la paga. Ya que los que pagamos somos nosotros a la hora de cargar gasolina. “Los precios van a seguir subiendo o al menos se van a mantener. Agrégale a la pandemia, a la tormenta y ahora a los pocos permisos de importación que aún quedan y/o no va haber combustible o les va a salir caro,” concluyó Juan Carlos.


El sol va saliendo en la #frontera y esperamos que con su calor llegue la tregua a los acontecimientos que nos tienen agobiados. Aunque como lo escuchamos por los expertos, “será difícil volver a la normalidad, ya la normalidad no existe.”


50 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo