Estudio del Instituto Hunt de UTEP advierte impactos en comercio, empleo, recaudación y costos logísticos si se retira el tráfico comercial del BOTA
Por Ana Paula Kiyama | EL PASO, TEXAS
La posible eliminación del tráfico comercial del Puente de las Américas, conocido como BOTA, podría generar un impacto económico de gran magnitud para la región de El Paso y el Paso del Norte, de acuerdo con un estudio independiente elaborado por el Instituto Hunt para la Competitividad Global de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).
El análisis fue encargado y financiado por la Cámara de Comercio de El Paso y sus socios regionales, luego de que la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA) emitiera en 2025 un Registro de Decisión que favorece una alternativa para retirar las operaciones de transporte comercial del BOTA como parte del proyecto de modernización de los puertos de entrada.
De acuerdo con las estimaciones del estudio, retirar el tráfico comercial del puente entre 2028 y 2036 podría representar una reducción de 2.3 mil millones de dólares en producción económica en el condado de El Paso, además de la pérdida de 9,529 años-empleo y aproximadamente 600.7 millones de dólares en ingresos laborales.
El impacto también alcanzaría a las finanzas públicas. El estudio proyecta una pérdida acumulada de 213.1 millones de dólares en ingresos fiscales federales, estatales y del condado durante el mismo periodo.
Riesgo para el comercio transfronterizo
Uno de los principales argumentos del análisis es que el retiro del tráfico comercial del BOTA no implicaría únicamente trasladar camiones hacia otros cruces fronterizos, sino que podría modificar los flujos comerciales de toda la región.
El estudio estima que 10.9% del comercio podría abandonar la región del Paso del Norte, mientras que el comercio de camiones no realizado podría alcanzar 36.6 mil millones de dólares en 2036.
La advertencia adquiere relevancia ante el crecimiento que ha registrado el intercambio comercial transfronterizo en los últimos años.
Según los datos incluidos en el estudio, las importaciones ajustadas por inflación aumentaron de 5.9 mil millones de dólares en enero de 2020 a 11.7 mil millones en mayo de 2026. En el caso de las exportaciones, el valor pasó de 3.1 mil millones a casi 7.5 mil millones de dólares durante el mismo periodo.
Para una región cuya actividad económica está estrechamente vinculada con la manufactura, logística y comercio internacional, la infraestructura fronteriza representa un componente estratégico de competitividad.
Mayor presión sobre otros cruces
Otro de los efectos identificados sería el desplazamiento del tráfico hacia otros puertos de entrada del área, principalmente Ysleta-Zaragoza y Santa Teresa.
El estudio calcula que los tiempos de espera y los costos logísticos anuales relacionados con el cruce fronterizo podrían aumentar en 79.1 millones de dólares, equivalente a 17.8%, generando una presión adicional para empresas y cadenas de suministro.
Además, el análisis proyecta que el traslado de operaciones aceleraría el momento en que la infraestructura regional alcance su capacidad operativa. Con base en información de la Organización de Planificación Metropolitana de El Paso (MPO), la región podría alcanzar dicha capacidad en 2031, en lugar de 2034.
El impacto también tendría una dimensión ambiental. Al desplazarse el tráfico comercial hacia otros cruces, el estudio prevé un incremento de las emisiones generales en la región del Paso del Norte, incluyendo un aumento de moderado a significativo en las emisiones asociadas con Ysleta-Zaragoza.
Tecnología y manufactura, sectores estratégicos
La relevancia del BOTA también está relacionada con la composición del comercio que circula por la región.
En 2025, los productos tecnológicos representaron 73.2% de las exportaciones y 77.8% de las importaciones por camión, según los datos citados por el Instituto Hunt.
Para el ecosistema empresarial de la frontera, esto vincula directamente la infraestructura de los puertos de entrada con sectores como manufactura, tecnología, logística y cadenas de suministro binacionales.
La Cámara pide reconsiderar la alternativa
Tras la publicación del estudio, la Cámara de Comercio de El Paso pidió a autoridades locales, estatales y federales utilizar los resultados para reevaluar la Alternativa 4 y pausar su implementación.
La organización plantea que las necesidades de infraestructura y seguridad del Puente de las Américas pueden atenderse sin eliminar las operaciones comerciales, con el objetivo de conservar la infraestructura como un activo para la economía regional.
La discusión coloca nuevamente al BOTA en el centro de uno de los principales debates de infraestructura fronteriza: cómo modernizar los puertos de entrada sin comprometer la capacidad comercial de una región cuya economía depende de manera significativa del intercambio entre México y Estados Unidos.
Para Ciudad Juárez, El Paso y el resto del Paso del Norte, el tema trasciende la operación de un solo puente. Los posibles cambios en la distribución del tráfico comercial podrían repercutir en tiempos de cruce, costos logísticos, competitividad manufacturera, empleo y capacidad de las cadenas de suministro binacionales.

