La nueva estrategia incorpora electromovilidad, vehículos autónomos, micromovilidad, transporte pesado y maquinaria agrícola, con una apuesta particular por integrar a las pymes locales a cadenas de mayor valor.
Por Ana Paula Kiyama | Chihuahua, Chih.
La industria automotriz de Chihuahua está ampliando su mapa de oportunidades. El Clúster Automotriz del Estado de Chihuahua anunció este martes su evolución a Chihuahua Mobility Cluster, una transformación con la que busca dejar de concentrarse exclusivamente en el vehículo ligero para abarcar una cadena de valor mucho más amplia alrededor de la movilidad.
El anuncio fue realizado por Jorge Charles, presidente del organismo, durante una rueda de prensa en INDEX Chihuahua, acompañado por Ulises Fernández Gamboa, secretario de Innovación y Desarrollo Económico; Alejandro Jaschack, director general de la Promotora para el Desarrollo Económico de Chihuahua (PRODECH), y Jaime Gallardo, asesor de la Dirección de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Municipal.
“El clúster no cambia, evoluciona”, afirmó Charles al presentar la nueva visión, que busca posicionar a Chihuahua como un polo de movilidad capaz de integrar tanto las capacidades industriales que ya existen en el estado como nuevas oportunidades relacionadas con tecnología, software, electrónica e ingeniería.
De la industria automotriz a un ecosistema de movilidad
La transformación no implica abandonar la industria automotriz tradicional. Por el contrario, el nuevo modelo pretende utilizar la experiencia acumulada por Chihuahua en manufactura para conectarla con segmentos emergentes.
El Chihuahua Mobility Cluster contempla ahora sectores como:
- Vehículos eléctricos y otras tecnologías de propulsión.
- Camiones de carga pesada y vehículos de última milla.
- Micromovilidad, incluidos scooters, bicicletas y carritos de golf.
- Tractores y vehículos agrícolas.
- Vehículos recreativos.
- Vehículos autónomos destinados a logística y transporte de personas.
Para Charles, ampliar el espectro significa también ampliar las posibilidades comerciales para las empresas instaladas en Chihuahua y generar nuevas puertas de entrada para proveedores que actualmente encuentran barreras para incorporarse a las cadenas automotrices tradicionales.
La apuesta por las pymes: una nueva rampa de entrada
Uno de los principales componentes de la estrategia será RAP 1.0, una rampa de aceleración de proveedores diseñada para acercar a las pequeñas y medianas empresas locales a las cadenas de suministro de movilidad.
El planteamiento parte de una dificultad concreta: mientras una armadora automotriz puede requerir volúmenes de millones de piezas, los fabricantes de vehículos de menor escala pueden trabajar con pedidos de miles de unidades.
Ese diferencial puede convertirse en una oportunidad para que las pymes desarrollen capacidades, acumulen experiencia y posteriormente puedan avanzar hacia segmentos de mayor escala.
La estrategia contempla conectar a las pymes con armadoras y proveedores Tier 1, además de acompañarlas en procesos de profesionalización y desarrollo tecnológico.
A pregunta de los medios, Charles identificó software, firmware y electrónica entre las áreas con mayor potencial para las empresas pequeñas y medianas.
Estas capacidades se complementarían con sectores donde Chihuahua ya cuenta con experiencia industrial, como metalmecánica, inyección de plástico, maquinados, manufactura de precisión, arneses y manufactura avanzada.
Una industria que ya está cambiando
La nueva visión toma como referencia una hoja de ruta desarrollada por el clúster junto con el William Davidson Institute de la Universidad de Michigan, en la que se identificaron transformaciones relacionadas con tecnología, talento, micromovilidad y última milla.
De acuerdo con Charles, algunos de esos cambios ya tienen presencia en Chihuahua.
El estado cuenta con una importante fábrica de vehículos recreativos y dos empresas integrantes del clúster producen componentes para vehículos autónomos tipo taxi. A esto se suman capacidades regionales que podrían incorporarse a la nueva cadena de movilidad.
En el corredor comercial de Cuauhtémoc, por ejemplo, ya existe producción de remolques y podadoras, capacidades que el clúster considera susceptibles de trasladarse hacia vehículos agrícolas y otros segmentos especializados.
La intención es que esta diversificación no se concentre únicamente en la capital del estado.
Charles planteó integrar las capacidades de Chihuahua, Ciudad Juárez, Cuauhtémoc y otras regiones para construir una red estatal de proveedores y conocimiento.
“La unión hace la fuerza”, resumió.
Gobierno: el reto ya no es solamente fabricar
El Gobierno del Estado respaldó la evolución del organismo. Ulises Fernández Gamboa señaló que el cambio representa una ampliación del alcance estratégico del clúster y no únicamente una modificación de nombre.
Recordó que la electromovilidad fue identificada desde 2017 como una de las áreas de especialización dentro de la estrategia Chihuahua Futura.
El siguiente paso, explicó, consiste en avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, particularmente diseño e ingeniería, debido a que es en esas etapas donde se toman decisiones relacionadas con proveedores.
La estrategia también contempla incorporar al ecosistema estatal capacidades de software, electrónica, diseño e ingeniería, además de fortalecer las áreas de manufactura avanzada y de precisión.
Entre los mercados identificados se encuentran la electromovilidad, el transporte de pasajeros y carga y los vehículos autónomos.
En infraestructura energética, Fernández Gamboa informó que la Agencia Estatal de Desarrollo Energético, creada en octubre de 2022, concretó durante 2024 la ampliación de dos subestaciones: Chihuahua Norte y otra en Ciudad Juárez, con capacidades adicionales de 300 y 400 megawatts, respectivamente.
También mencionó dos proyectos en desarrollo: una ruta de electrolineras entre Chihuahua capital y Nuevo México, así como la reconversión de autobuses de transporte de personal hacia tecnología eléctrica.
Chihuahua busca vender más que manufactura
Desde PRODECH, Alejandro Jaschack señaló que la promotora trabaja en conjunto con el clúster para impulsar la participación de empresas locales en ferias y encuentros especializados.
La estrategia contempla cinco ferias nacionales, cuatro en distintas entidades del país y una local. Entre las próximas actividades se encuentra la participación conjunta en The Battery Show, en Detroit, Michigan.
El objetivo es llevar a las empresas chihuahuenses hacia los espacios donde se están generando las nuevas oportunidades de negocio relacionadas con baterías, electrificación y tecnologías de movilidad.
Para el municipio de Chihuahua, la evolución también representa una oportunidad para ampliar la participación de empresas locales.
Jaime Gallardo, asesor de la Dirección de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Municipal, señaló que de los aproximadamente 300 mil empleos formales registrados en el municipio, 47% corresponde a la industria de la transformación.
El funcionario destacó la necesidad de incorporar a las mipymes a las cadenas productivas y, al mismo tiempo, generar oportunidades capaces de retener al talento joven.
La siguiente etapa: construir el hub de movilidad
La nueva identidad del Chihuahua Mobility Cluster será presentada formalmente ante socios y aliados el próximo 15 de octubre.
Charles hizo un llamado a empresas de movilidad, manufactura y representantes de la academia para incorporarse al proyecto.
La apuesta va más allá de ampliar el número de sectores representados. El reto será convertir las capacidades industriales existentes en una plataforma capaz de atraer nuevas inversiones, desarrollar proveedores locales y generar actividades de mayor contenido tecnológico.
La meta planteada por el organismo es ambiciosa: que Chihuahua no solamente continúe fabricando vehículos y componentes, sino que avance hacia una posición de referencia en el ecosistema de movilidad.
“Nuestra visión es ser el hub de movilidad más grande de México y, por qué no, de Norteamérica”, concluyó Charles.

