La iniciativa enviada por Claudia Sheinbaum al Congreso plantea facultar a Hacienda para definir actividades en las que únicamente podrán utilizarse medios de pago digitales. Gasolineras y casetas de peaje figuran entre los primeros sectores que podrían ser considerados.
Por Ana Paula Kiyama
El uso de efectivo en algunas de las operaciones cotidianas de los mexicanos podría comenzar a cambiar de manera significativa si avanza la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, iniciativa enviada por el Ejecutivo Federal a la Cámara de Diputados el pasado 8 de septiembre.
La propuesta forma parte del paquete de iniciativas presentado junto con el Paquete Económico 2027 y busca acelerar la adopción de pagos electrónicos, reducir el uso de efectivo y avanzar en la formalización de la economía. La propia presidenta Claudia Sheinbaum explicó que uno de los objetivos es que las personas puedan realizar pagos desde el celular u otros mecanismos electrónicos, con menores costos y mayor seguridad.
Sin embargo, uno de los puntos que mayor atención ha generado es la facultad que se plantea otorgar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para determinar sectores estratégicos y actividades relevantes en los que los pagos digitales y electrónicos puedan convertirse en el único mecanismo permitido.
De acuerdo con análisis jurídicos publicados tras la presentación de la iniciativa, si el proyecto es aprobado, Hacienda tendría un plazo de 15 días hábiles después de la entrada en vigor para determinar las actividades en las que podría restringirse el uso de efectivo.
Gasolineras y casetas, entre los primeros sectores
Aunque la iniciativa no establece que desde este momento todas las gasolineras y casetas deban dejar de recibir efectivo, representantes del sector financiero han señalado que estos dos giros podrían estar entre los primeros en ser incorporados a un esquema de pagos exclusivamente digitales.
Arturo Luna, de Fintech México y vicepresidente de Asuntos de Gobierno para Visa México, señaló que la expectativa de la industria es que gasolineras y casetas de peaje sean de los primeros sectores considerados si la legislación es aprobada.
El planteamiento tiene un antecedente. Durante la 89 Convención Bancaria, celebrada en marzo en Cancún, Sheinbaum anunció que el Gobierno Federal trabajaría con la banca para hacer obligatorio el pago digital en gasolineras y casetas durante 2026.
Posteriormente, en abril, el Gobierno informó que ya trabajaba en un acuerdo para eliminar el uso de efectivo en las estaciones de servicio.
Como parte de esa transición, entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de 2026 se estableció temporalmente una reducción a cero de determinadas cuotas de intercambio para pagos con tarjetas de débito y crédito en gasolineras, además de reducciones para algunos vales. El objetivo fue disminuir el costo que enfrentan las estaciones de servicio por aceptar pagos electrónicos.
¿Cómo se pagaría si desaparece el efectivo?
La transición no estaría limitada a las tarjetas bancarias. Para las gasolineras se contempla el uso de tarjetas de crédito y débito, códigos QR y otras herramientas digitales. Uno de los mecanismos que el Gobierno y el sector financiero buscan impulsar es CoDi, desarrollado por Banco de México.
En el caso de los códigos QR dinámicos, la terminal puede generar un código específico para cada operación con el monto incluido. El usuario lo escanea desde su teléfono y autoriza el pago.
Para las casetas, el telepeaje continuará siendo una alternativa, pero también se plantea ampliar la infraestructura para aceptar tarjetas y códigos QR, de manera que el usuario no dependa exclusivamente de un TAG.
México ya cuenta con una infraestructura importante
El cambio no partiría de cero. De acuerdo con la información reportada por Expansión con datos de Pemex, al cierre del primer semestre de 2026 México contaba con 13,046 estaciones de servicio, mientras que la infraestructura de casetas de CAPUFE ya cuenta con sistemas de telepeaje en sus carriles.
CAPUFE mantiene vigente su sistema IAVE, que permite realizar el cobro automáticamente mediante un dispositivo instalado en el vehículo y operar en tramos compatibles sin utilizar efectivo.
El sistema de pagos bancarios también tiene una amplia base de usuarios. Datos citados por Expansión señalan que durante el segundo trimestre de 2026 había 146.9 millones de tarjetas de débito y 47.1 millones de tarjetas de crédito en circulación.
Además, la CNBV trabaja actualmente en disposiciones para fortalecer la interoperabilidad de las terminales punto de venta y facilitar que los comercios acepten tarjetas independientemente del banco emisor, adquirente o red utilizada. El proyecto se encontraba en consulta pública hasta el 24 de septiembre de 2026.
El reto: conectividad, costos y acceso
Uno de los principales desafíos será garantizar que la transición no deje fuera a usuarios o establecimientos que enfrentan problemas de conectividad.
Especialistas han advertido que todavía existen retos relacionados con infraestructura, cobertura de telecomunicaciones y costos de adopción de las tecnologías necesarias para aceptar pagos digitales.
Esto resulta particularmente relevante para las estaciones de servicio y las carreteras ubicadas en zonas donde la conexión móvil puede ser irregular.
Para los empresarios, la transición también implica adaptar terminales, sistemas de cobro, procesos administrativos y mecanismos de contingencia.
El efectivo todavía no está prohibido
Este es quizá el punto más importante para los consumidores y empresarios. La iniciativa todavía debe pasar por el proceso legislativo. Su presentación ante la Cámara de Diputados no significa que la prohibición del efectivo haya entrado en vigor.
La propuesta fue presentada el 8 de septiembre y continúa sujeta a discusión, modificaciones y eventual aprobación por el Congreso. Por lo tanto, actualmente no existe una prohibición general que impida pagar en efectivo en todas las gasolineras o casetas del país.
Lo que plantea la iniciativa es crear el marco jurídico que permitiría posteriormente determinar en qué sectores y actividades el pago digital sería obligatorio.
Una transformación que va más allá de la gasolina y las carreteras
La iniciativa no se limita a eliminar el efectivo.
El proyecto contempla también mecanismos de identificación digital para facilitar la contratación remota de servicios financieros, incluyendo el reconocimiento de la CURP Digital como mecanismo de confianza, además de un Expediente Digital Ciudadano.
El Gobierno Federal ha planteado la digitalización como una herramienta para aumentar la formalización económica, facilitar operaciones y generar historiales transaccionales que puedan ayudar a personas físicas y pequeñas empresas a acceder a servicios financieros.
Para empresarios y consumidores, el debate que comienza ahora no es únicamente tecnológico. También involucra acceso, conectividad, costos, inclusión financiera, seguridad y la posibilidad de utilizar efectivo en determinadas actividades económicas.
La decisión final dependerá del proceso legislativo y de las disposiciones que, en su caso, emitan posteriormente las autoridades.
Dato clave para empresarios
13,046
Gasolineras en México al cierre del primer semestre de 2026.
146.9 millones
Tarjetas de débito en circulación.
47.1 millones
Tarjetas de crédito en circulación.
15 días hábiles
Plazo planteado para que Hacienda determine los sectores en los que podrían restringirse los pagos en efectivo, una vez que la ley entre en vigor.
8 de septiembre de 2026
Fecha en que el Ejecutivo envió la iniciativa al Congreso.
Importante: estos cambios no están vigentes todavía; dependen de la aprobación de la iniciativa y de las disposiciones posteriores.

