La firma de un acuerdo entre la Secretaría de Economía y Arizona State University abre una nueva etapa de colaboración en semiconductores, innovación y formación de talento. Para Chihuahua y Ciudad Juárez, uno de los grandes polos electrónicos de México, la alianza podría representar una oportunidad estratégica.
Por Ana Paula Kiyama | Ser Empresario
México está moviendo sus piezas para ganar mayor terreno en la industria tecnológica de América del Norte. Y Arizona, uno de los estados que más rápidamente ha crecido como polo de semiconductores y manufactura avanzada en Estados Unidos, se ha convertido en un socio estratégico.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, realizó una visita de trabajo a Phoenix y Tempe, Arizona, donde firmó un memorándum de entendimiento con Arizona State University (ASU) para fortalecer la cooperación binacional en inversión, innovación, desarrollo tecnológico, investigación aplicada y formación de talento especializado.
El acuerdo, firmado con el presidente de ASU, Michael M. Crow, busca crear un marco de colaboración de largo plazo para fortalecer el ecosistema de semiconductores de América del Norte. La universidad estadounidense considera que el entendimiento puede servir como catalizador para avanzar en la competitividad regional frente a otros grandes polos tecnológicos del mundo.
Una relación comercial de 28.6 mil millones de dólares
La importancia de Arizona para México va mucho más allá de la cercanía geográfica. México es actualmente el principal socio comercial de Arizona. Durante 2025, Arizona exportó 14.6 mil millones de dólares en bienes hacia México, mientras que las importaciones procedentes de México alcanzaron 14 mil millones de dólares, de acuerdo con datos de la Arizona Commerce Authority y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Esto representa una relación comercial bilateral de alrededor de 28.6 mil millones de dólares solamente en el intercambio de bienes reportado entre ambas economías, pero lo más relevante es qué se está intercambiando. Entre los sectores estratégicos destacan:
Equipo de cómputo
Componentes electrónicos y eléctricos
Semiconductores
Manufactura avanzada
Arizona exportó a México 5.8 mil millones de dólares en equipo de cómputo y 780 millones de dólares en semiconductores y otros componentes electrónicos durante 2025. México, por su parte, envió a Arizona 3.7 mil millones de dólares en equipo de cómputo y 879 millones de dólares en equipo eléctrico y componentes.
La conclusión es clara: Arizona y México ya forman parte de una misma cadena productiva tecnológica.
El objetivo: construir la cadena de semiconductores de Norteamérica
Arizona State University lleva varios años trabajando con instituciones mexicanas para desarrollar capacidades en microelectrónica y semiconductores, incluyendo programas de capacitación para estudiantes, docentes y trabajadores de la industria.
En junio de 2025, ASU fue sede del Foro de Colaboración en Semiconductores México Estados Unidos, que reunió a representantes gubernamentales, académicos y empresariales para discutir inversión, talento y resiliencia de las cadenas de suministro.
Además, apenas la semana pasada ASU informó sobre una nueva fase de colaboración con Coahuila para desarrollar talento y planear ecosistemas regionales de semiconductores, una señal de que la universidad está profundizando su estrategia de vinculación con diferentes regiones de México. Ahora, el acuerdo con la Secretaría de Economía busca elevar esa cooperación a una escala nacional.
La meta incluye:
Impulsar la inversión binacional
Fortalecer las cadenas digitales de América del Norte
Desarrollar talento especializado
Promover investigación aplicada
Facilitar la conexión entre empresas mexicanas y el ecosistema tecnológico de Arizona
Aumentar la participación de México en la industria de semiconductores
Ebrard se reúne con los gigantes tecnológicos de Arizona
Durante su visita, Marcelo Ebrard sostuvo reuniones y diálogos con actores centrales del ecosistema tecnológico de Arizona. Entre ellos estuvieron representantes de TSMC, Intel, ASM, Lawrence Semiconductor y Deca Technologies, además de organizaciones como la Arizona Commerce Authority, la Greater Phoenix Chamber y la Arizona-Mexico Commission.
También participó Joe Stockunas, presidente de SEMI Americas, quien destacó la visita como una señal del interés de México por incrementar su presencia dentro de la industria de semiconductores de Norteamérica.
El mensaje detrás de estas reuniones es importante, ya que México no busca únicamente atraer una fábrica; busca integrarse en mayor medida a todo el ecosistema tecnológico: diseño, manufactura, proveeduría, empaquetado, pruebas, investigación y, especialmente, talento.
¿Y qué significa esto para Ciudad Juárez y Chihuahua?
Ciudad Juárez ya cuenta con una de las plataformas manufactureras electrónicas más importantes de México. Chihuahua se ha consolidado como un estado clave para la industria electrónica y la manufactura de alta tecnología.
Esta misma semana, el Gobierno del Estado destacó que la expansión de Pegatron en Ciudad Juárez, con una inversión anunciada de 330 millones de dólares, fortalecerá a Chihuahua dentro de la ruta de los semiconductores. Según datos estatales, la entidad concentra cerca de la mitad de los circuitos producidos en México, cuenta con más de 185 mil personas trabajando en esta industria y alrededor de 21 mil jóvenes estudiando carreras relacionadas con el sector.
En ese contexto, la alianza México Arizona ASU podría abrir una conversación especialmente relevante para la frontera norte.
Juárez tiene algo que Arizona necesita: capacidad manufacturera
Arizona está creciendo como un centro de alta tecnología y semiconductores. Ciudad Juárez posee décadas de experiencia en Manufactura electrónica, ingeniería, operaciones de exportación, cadenas de suministro binacionales, integración con empresas globales, talento técnico e industrial.
El gran reto ahora será subir en la cadena de valor, pues no se trata solamente de ensamblar. La oportunidad está en atraer y desarrollar actividades de mayor especialización: diseño electrónico, manufactura de componentes, pruebas y validación, advanced packaging, automatización industrial, inteligencia artificial aplicada a manufactura, centros de ingeniería e nvestigación y desarrollo
Una oportunidad para crear un corredor tecnológico regional
Arizona, Sonora y Chihuahua podrían fortalecer una red regional de innovación y manufactura avanzada conectada directamente con los grandes mercados de Estados Unidos y México.
Para Ciudad Juárez, además, existe una ventaja adicional: su integración histórica con El Paso y el ecosistema industrial fronterizo. El desafío será lograr que las universidades, los gobiernos, los centros de investigación y la industria trabajen bajo una estrategia común. Porque la competencia mundial por la industria tecnológica ya no se gana solamente ofreciendo mano de obra o espacio industrial.
La conversación también incluye agua, energía y electromovilidad
Durante la visita, Ebrard sostuvo una reunión con la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, para establecer una ruta de colaboración en sectores que van más allá de los semiconductores. La agenda incluye:
• Minerales críticos
• Industria química
• Electromovilidad
• Aeroespacial
• Agua
• Energía solar
• Semiconductores
Esto demuestra que la relación México Arizona se está planteando como una estrategia industrial integral. No es solamente una conversación sobre comercio, es una conversación sobre cómo construir las industrias que dominarán la economía regional en las próximas décadas.
México quiere dejar de ser solamente vecino y convertirse en socio tecnológico
La visita de Marcelo Ebrard a Arizona manda una señal importante al sector empresarial: México busca posicionarse como un socio indispensable para la producción tecnológica de América del Norte.
En un momento en que Estados Unidos busca fortalecer y hacer más resilientes sus cadenas de suministro, la integración con México representa una ventaja competitiva difícil de replicar.
Arizona, por su parte, está experimentando un fuerte crecimiento en comercio e inversión internacional. En 2025, las exportaciones del estado alcanzaron 44.4 mil millones de dólares, un incremento de 37% respecto al año anterior, mientras que México se mantuvo como su principal mercado.
La pregunta ahora es si regiones industriales como Ciudad Juárez y Chihuahua lograrán aprovechar esta nueva etapa para convertirse en protagonistas de la transformación tecnológica.
La infraestructura industrial ya existe y la experiencia manufacturera también. El siguiente paso será conectar esa capacidad con universidades, investigación, inversión y talento especializado.
El mensaje para la frontera es contundente:
La carrera por los semiconductores ya está avanzando en Arizona. México acaba de reforzar su conexión con ese ecosistema. Y Ciudad Juárez tiene una oportunidad real de convertirse en una pieza cada vez más importante del mapa tecnológico de América del Norte.

