Hazel Moya: La Novia que Decidió Cambiarlo Todo
- Ana Paula Kiyama
- 23 dic 2025
- 6 Min. de lectura
La Historia Real Detrás de una Wedding Planner que Acompaña de Verdad

Por Ana Paula Kiyama
Todo comenzó con un sueño: su boda. Ese día que imaginó perfecto, luminoso, cuidado hasta en el suspiro más pequeño. Pero mientras avanzaba en los preparativos y confiaba en que una wedding planner la guiaría con suavidad por ese camino, algo inesperado ocurrió. En lugar de sentir paz, empezó a notar vacíos… detalles que nadie cuidaba, dudas que nadie respondía, momentos que merecían atención y se perdían entre prisas y descuidos.
La experiencia, lejos de apagar su ilusión, la abrió a una verdad poderosa: el sector tenía necesidades profundas, espacios que nadie estaba llenando, sensibilidades que se estaban ignorando. Comprendió que no se trataba solo de organizar un evento, sino de acompañar emociones, sostener sueños y escuchar de verdad.
Fue en medio de esa mezcla de frustración y revelación donde nació la chispa. Ese día entendió que no bastaba con desear un cambio: alguien tenía que hacerlo. Y así, entre peinados que no se retocaron y planes que no se cumplieron, tomó la decisión que transformaría su vida.
Decidió convertirse en event & wedding planner. No para repetir lo que ya existía… sino para ser justo lo que a ella le faltó: una guía cálida, cuidadosa, detallista, comprometida con el amor y con la historia única de cada pareja.
De la ley al amor: una historia que nadie vio venir
Hazel estudió Derecho. Pero hoy, entre viajes, aviones y velos de novia, cursa Pedagogía. Su historia profesional parece la de alguien incapaz de quedarse quieta… y quizá esa sea justamente su magia.
Porque cuando una mujer entiende que su vocación no es una sola, sino un puente que conecta talentos, todo cambia.
“No lo veo como un negocio, lo veo como algo divertido”, dice Hazel "si yo pudiera no cobrar por hace lo que hago, lo haría". Una frase simple, pero reveladora: ahí está la esencia de Sueña Travel.
Lo que empezó en 2023 como una agencia de viajes de placer o negocio para “buscar una segunda entrada”, terminó convirtiéndose en una fuerza imparable que hoy crea bodas en destinos donde la mayoría de las agencias ni siquiera se atreve a cotizar.
Roma. Disney. Canadá. Japón. Turquía. Irlanda. Donde la pareja lo sueñe, ahí llega Hazel.
El lujo accesible: la filosofía que la volvió única
En una industria donde los precios se inflan y los proveedores se esconden detrás de paquetes cerrados, Hazel decidió construir un modelo casi inexistente:
No obtiene ninguna ganancia extra de los proveedores; no infla precios; no maquilla costos. Hazel ofrece un servicio y busca que sus proveedores sean de calidad y a precio. El cliente paga lo justo; el proveedor cobra lo suyo; y Sueña Travel se enfoca en lo que realmente importa: la experiencia.
Por eso, mientras otras planners manejan presupuestos inalcanzables, Hazel logra bodas desde 50 mil hasta 900 mil pesos, con el mismo nivel de detalle, cariño y lujo.
¿Cómo lo hace? Con convenios nacionales, proveedores estratégicos — como floristas michoacanos que reducen el costo sin sacrificar belleza— y una visión empresarial que no le teme a comprar un jarrón en Temu/Shein si eso garantiza que la pareja pueda invertir en lo que realmente impacta.
Hazel no vende “bodas bonitas”; vende paz mental con diseño impecable; vende lujo accesible.
Una boda donde los novios… no pagan
Pocas personas lo saben, pero Hazel lo explica con la transparencia que la caracteriza:
En muchas bodas de destino, la pareja no paga la boda. Los invitados pagan un proporcional a través de su reservación, y con solo 25 asistentes… la boda está cubierta. Es posible. Es real. Y es una de las grandes verdades que las agencias tradicionales nunca explican.
Por eso Sueña Travel se ha convertido en una revelación para parejas jóvenes que sueñan con casarse frente al mar, en un viñedo, o incluso en otro continente… sin romper sus finanzas.
El trato que nadie más ofrece
Hazel no empalma bodas. No delega su presencia. No manda asistentes en su lugar. Ella está ahí. En cada boda. En cada destino. En cada foto que enviará al día siguiente para que la pareja pueda presumir que ya se casó; las parejas quieren subir contenido al instante y ella se encarga de que tengan de sobra.
“Pensé que tú no ibas a venir”, le dicen muchas novias cuando la ven llegar a destinos tan lejanos como Canadá. Pero Hazel siempre va, porque su promesa no es entregar un contrato, es entregar tranquilidad.
Por eso, cuando una novia entra al baño y encuentra maquillaje… cuando el peinado le dura toda la noche… cuando recibe sus fotos al día siguiente… cuando sabe que Hazel está ahí, en lugar de en tres bodas más… entiende que Sueña Travel no es una agencia: es una experiencia emocional.
Porque si algo define a Hazel, es su promesa inquebrantable de atención personalizada. Para ella, una boda no empieza cuando abren las puertas de la iglesia, sino mucho antes. Empieza en la puntualidad del novio, en el abrazo de mamá ya sentada en primera fila, en el brillo de los ojos del papá que entrega a su hija. Empieza en esos pequeños instantes que parecen invisibles, pero que lo son todo.
“Una vez —cuenta Hazel— viví una boda donde el novio no había llegado. Desde ese día prometí que ninguna novia se bajaría del carro hasta que todo estuviera perfectamente listo. Y lo he cumplido. Siempre.”
Además, su acompañamiento es integral:
Retoque de maquillaje durante la boda
Cambio de peinado o vestido
Kit de emergencia en baños con maquillaje, broches y toallas femeninas
Gestión total de iglesia, papeles y traslados
Control de pagos y recordatorios a invitados
Planeación de despedidas de soltera, pedidas de mano y viajes familiares
Una wedding planner que se vuelve aliada, amiga, representante y hasta sombra. Una mujer que entiende que el amor está en los detalles… incluso en los que nadie ve.
Carácter fuerte, corazón suave: la esencia de su marca
Cuando le preguntan qué parte de su esencia lleva a cada evento, Hazel sonríe con sinceridad.
“Soy de carácter fuerte, sí. Pero también tengo mucho corazón”, dice. Y es real: llora en casi todas las bodas. Llora porque acompaña un sueño, uno que muchísimas mujeres han imaginado desde niñas. Llora porque sabe lo que significa cumplirlo. Su pasión no se cobra, se siente.
Un amor que llegó cuando dejó de buscarlo
Sorprende saber que Hazel nunca soñó con casarse. No de niña, ni de joven. Esa ilusión llegó el día en que alguien le pidió matrimonio y le hizo creer en el amor que pensó que no existía para ella. “Hasta que no me lo propusieron, dije: ah, sí es verdad… el amor sí va por aquí.”
Hoy su esposo es su compañero silencioso, su empleado sin paga, su apoyo detrás de cada decisión, su cómplice en cada viaje de trabajo cuando la vida se lo permite.
Una emprendedora que inspira
A las mujeres que están empezando un negocio, Hazel les habla con franqueza: “Sí se puede. Que haya competencia no significa que te va a ir mal. Si veinte personas venden galletas, eso no tiene nada que ver contigo. Enfócate en tu proyecto, en tu visión. Y por favor… no te la pases viendo lo que hace la competencia. Eso solo te llena de dudas.”
Su filosofía es simple y poderosa: Lo tuyo es tuyo. Lo trabajas tú. Lo haces crecer tú.
El futuro de Sueña Travel: más grande, sin perder su esencia
Cuando piensa en los próximos años, lo visualiza claro: “Más gente, más bodas, más sueños cumplidos… pero jamás perder la personalización.”
Hoy emplea exclusivamente a estudiantes. Lo hace para darles la oportunidad que a ella le hubiera encantado recibir cuando pagaba su carrera: estudiar y trabajar con dignidad, flexibilidad y apoyo.
Hazel tiene claro que debe seguir encontrando proveedores que ofrezcan calidad a precios justos y luchar por algo que Juárez necesita urgentemente: locaciones hermosas para sesiones fotográficas.
Sueña con una ciudad más estética para las parejas que prefieren casarse aquí. Pero mientras eso llega, ella seguirá creando magia en destinos donde el cielo, el mar, los bosques o los castillos hacen el trabajo por ella.
Hazel Moya no compite. Inspira.
En un mercado saturado de wedding planners y agencias de viajes, Hazel no entra en competencias vacías. Ella no organiza ferias, no presume “paquetes milagrosos” y no promete lo que no puede ejecutar. Hazel se planta, mira a la pareja a los ojos y dice: “Yo me encargaré.” Y lo cumple.
Ella vende confianza, autenticidad y hace realidad sueños. Sueña Travel Weddings & Destinations no es una marca, es un estilo de vida para quienes quieren que el día más importante de su vida sea perfecto… pero sin perder el alma ni empeñar la casa.
El destino es solo el principio
De la pedida a la boda. De la boda a la luna de miel. Y sí…, incluso, al primer viaje familiar a Disney. Hazel acompaña cada capítulo con la dedicación de quien entiende que el amor no se planea una vez, sino toda la vida. Porque, al final, Sueña Travel no solo lleva parejas a destinos increíbles de viajes de aventura en pareja o familia, de retiros personales. Lleva a las personas a descubrir que el verdadero lujo no está en el lugar… sino en cómo se vive.
Y con Hazel, se vive de lujo.
Si hoy despertaras con la certeza de que quieres casarte, renovar tus votos o celebrar ese aniversario que lleva años tocando a la puerta, seguramente buscarías a alguien que te dé paz, certeza y cariño en cada detalle. Y en ese momento—en ese instante de emoción pura—aparecería un nombre: Hazel Moya de Sueña Travel Weddings & Destinations.










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