Por Ana Paula Kiyama
Las pólizas de seguro para automóviles en México atraviesan uno de sus periodos de mayor presión en precios de los últimos años. Durante la primera quincena de abril de 2026, el costo de los seguros automotrices registró un incremento anual de 5.19%, acumulando así 10 quincenas consecutivas al alza, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). (elimparcial.com)
Este comportamiento refleja un cambio estructural en el mercado asegurador, impulsado principalmente por la reforma fiscal incluida en el paquete económico 2026, que eliminó la posibilidad de que las aseguradoras acreditaran el IVA pagado en bienes y servicios vinculados a indemnizaciones.
La modificación, vigente desde el 1 de enero de 2026, convirtió ese impuesto en un costo directo para las compañías, generando un efecto dominó que ya impacta tanto en sus finanzas como en el bolsillo de millones de usuarios.
¿Qué cambió con la reforma fiscal?
Antes de 2026, las aseguradoras podían acreditar como crédito fiscal el IVA pagado en gastos derivados de siniestros, como:
- Reparaciones mecánicas
- Hospitalización y atención médica
- Servicios de grúa
- Reposición de bienes dañados
Con la nueva regulación, esos montos dejaron de ser recuperables, lo que elevó de inmediato el costo operativo de las empresas.
En términos prácticos, si una aseguradora pagaba una reparación de 100 mil pesos más IVA, antes podía recuperar parte de ese impuesto; hoy debe absorberlo completamente. Ese diferencial se trasladó gradualmente a las primas de los clientes. (elfronterizo.com.mx)
El impacto financiero ya se refleja en el sector
La aseguradora líder del ramo automotriz, Quálitas, reportó en el primer trimestre de 2026 un costo de siniestralidad de 11,775 millones de pesos y un índice de siniestralidad de 62.6%, es decir, un aumento de 2.9 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. (elimparcial.com)
Además, su utilidad neta cayó 27.5%, pasando de 2,145 millones a 1,555 millones de pesos en un año, lo que confirma el peso del IVA no acreditable sobre la rentabilidad del negocio. (El Economista)
Analistas consideran que 2026 será un año de transición para el sector, mientras las compañías ajustan sus estrategias de precios, eficiencia operativa y conservación de clientes.
Un problema en un país poco asegurado
El alza ocurre en un contexto delicado: México sigue teniendo una baja penetración del seguro vehicular.
De acuerdo con estimaciones del sector, cerca del 70% de los automóviles en circulación no cuentan con cobertura amplia o integral, y en muchos estados solo se contrata el seguro mínimo obligatorio. Esto significa que cualquier incremento en primas puede desalentar aún más la cultura del aseguramiento.
El resultado es una paradoja: mientras el riesgo financiero para los conductores crece, asegurar un vehículo se vuelve más costoso y menos accesible.
Efecto en la inflación y la economía familiar
El rubro de seguros y servicios financieros también reportó una variación anual de 5.19% en la primera quincena de abril, en línea con el comportamiento de los seguros automotrices, según el boletín del INPC. (inegi.org.mx)
Aunque la inflación general se ubicó en 4.53% anual, el encarecimiento de servicios financieros por encima de ese promedio representa una presión adicional para los hogares, especialmente en un entorno donde combustibles, mantenimiento vehicular y refacciones también han mostrado incrementos.
Para una familia con dos vehículos asegurados, el ajuste anual podría representar varios miles de pesos extra en su presupuesto.
¿Qué esperar para el resto del año?
Especialistas prevén que la tendencia alcista continúe al menos durante el segundo trimestre de 2026, mientras las aseguradoras terminan de absorber y redistribuir el impacto fiscal.
Los factores que definirán el comportamiento de precios serán:
- Evolución del índice de siniestralidad
- Competencia entre aseguradoras
- Ajustes regulatorios adicionales
- Capacidad del mercado para retener clientes sin elevar demasiado las primas
En el corto plazo, la recomendación para los consumidores es clara: comparar coberturas, deducibles y costos entre distintas compañías antes de renovar su póliza.
Lo que parecía un ajuste técnico en materia tributaria ya se convirtió en un tema de economía cotidiana.

