Por José Martin Rodriguez
¿Qué está pasando?
- Nissan acaba de cerrar una planta de 60 años en Morelos
- Audi evalúa mover su producción de Puebla a Tennessee
- Volkswagen vio caer su producción 12% el año pasado
- Y Stellantis advirtió pérdidas de 2,700 millones de dólares por aranceles
El sector automotriz vale 2.6 billones de pesos, emplea a 113,000 personas, es el 4.6% del PIB y algo no está está saliendo bien.
Según Expansión, las armadoras mexicanas muestran estos números:
- General Motors: 654,000 mdp, 9 plantas, 28,264 empleados. Exporta a más de 40 países desde cuatro estados.
- Stellantis: 377,970 mdp, 16,000 empleados. Tiene a Jeep, Ram, Dodge y Chrysler bajo el mismo techo.
- Ford: 306,694 mdp, 14,661 empleados. Un siglo aquí, literalmente. Ensambla más en Estados Unidos que sus rivales, lo que le da un colchón que otros envidian.
- Toyota: 290,000 mdp, 3,500 empleados. Fabrica la Tacoma casi exclusivamente para exportación.
- Nissan: 270,704 mdp, 23,061 empleados. Hace unas semanas cerró CIVAC en Morelos, su primera planta fuera de Japón, después de 60 años. Todo se concentra ahora en Aguascalientes.
- Volkswagen: 223,759 mdp. Producción abajo 12%, exportaciones abajo 16% el año pasado. El Vocho llegó en 1954; los aranceles, en 2025.
- Audi: 105,981 mdp. Evalúa mover la producción del Q5 de Puebla a Tennessee.
- Puebla dice que no se va. Audi no confirma que se queda.
¿Por qué es relevante?
El destino de casi toda la producción es uno solo: Estados Unidos. El arancel del 25% ya presiona márgenes, frena inversiones y obliga a replantear operaciones.
Si trabajas en manufactura o autopartes, estas empresas son tu cadena de valor.
Si inviertes, el sector automotriz mexicano es básicamente una apuesta a que el T-MEC sobreviva; si no sobrevive, esos 2.6 billones empiezan a buscar otro domicilio.
Y pensar que el problema más grande de la industria automotriz en México solía ser el tráfico en la fila del Puente Internacional.
Además, la presencia de estas empresas va más allá del ensamblaje de vehículos. Algunas de sus plantas en México están dedicadas a la fabricación de motores y transmisiones, componentes, arneses y sensores como en Ciudad Juárez, lo que detalla la profundidad de la cadena industrial instalada de la industria automotriz en México.

