Impacto en México: soberanía, petróleo y tensiones diplomáticas
- Ana Paula Kiyama
- hace 3 días
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Por Ana Paula Kiyama
El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, rechazó de manera categórica la incursión estadounidense en Venezuela, calificándola como una violación al derecho internacional y a la soberanía de los pueblos. México reiteró su histórica política exterior basada en los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de controversias.
Desde Palacio Nacional se subrayó que la cooperación bilateral con Estados Unidos en temas como seguridad y combate al narcotráfico no implica subordinación ni aval a acciones militares unilaterales, y se hizo un llamado a que el conflicto sea abordado en instancias multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas.
Esto incluye:
Rechazo “enérgico” de las acciones militares de EE. UU. en Venezuela y llamado a que se respete la Carta de las Naciones Unidas.
Insistencia en que la intervención extranjera nunca ha traído democracia ni bienestar duradero en América Latina.
Subrayar que México coopera con EE. UU. en seguridad y narcotráfico, pero sin subordinación ni intervención militar en su territorio.
México ha promovido la idea de que América Latina y el Caribe deben trabajar unidos para una respuesta regional frente a esta crisis.
Esta postura refleja una continuidad de la política exterior mexicana basada en no intervención y solución pacífica de controversias, respaldada tanto por la Constitución mexicana como por el derecho internacional.
México en el contexto regional y global
La reacción mexicana no es aislada: Brasil, Chile, Colombia y otros países también han rechazado la intervención unilateral de Estados Unidos. Los gobiernos han expresado que la acción socava la zona de paz latinoamericana y puede tener implicaciones no solo para Venezuela, sino para la estabilidad regional en general.
Además, México hizo un llamado explícito a la ONU para que actúe de inmediato y contribuya a la desescalada, remarcando que cualquier acto de agresión contra un pueblo soberano constituye una amenaza para la paz hemisférica.
Impacto político y diplomático en México–EE. UU.
La operación en Venezuela ha tensado la relación con Estados Unidos en varios frentes:
Relación bilateral
México ha rechazado incluso la insinuación de que podría haber acciones militares estadounidenses en su propio territorio, tras declaraciones de Trump sobre posibles medidas más agresivas frente al narcotráfico.
La postura de “cooperación, pero no subordinación” marca un punto de fricción con la Casa Blanca, aunque ambos países mantienen diálogo en materia de seguridad.
Diplomacia y liderazgo regional
Sheinbaum ha sido contactada por otros líderes latinoamericanos para coordinar una respuesta conjunta ante la crisis, lo que eleva el papel de México en la diplomacia regional.
México también ha reforzado su insistencia en el respeto a la soberanía de los países latinoamericanos como principio fundamental de la política exterior.
México como actor regional
La crisis venezolana ha colocado a México en una posición clave dentro de América Latina. Junto con países como Brasil y Colombia, el gobierno mexicano ha buscado articular una respuesta regional que frene la normalización de intervenciones militares en el hemisferio occidental.
Analistas coinciden en que este episodio refuerza el papel de México como contrapeso diplomático, pero también lo obliga a caminar con cautela en su relación con Washington, especialmente ante antecedentes recientes de declaraciones del presidente Trump sobre posibles acciones más agresivas en la región.
Energía y economía: un efecto indirecto pero sensible
Uno de los impactos más relevantes para México se encuentra en el terreno energético. Si Estados Unidos logra reactivar rápidamente la producción petrolera venezolana mediante empresas estadounidenses, el mercado energético regional podría verse alterado.
Expertos advierten que un aumento significativo de la oferta venezolana podría:
Presionar los precios internacionales del crudo
Reducir el margen de maniobra de Pemex en mercados estratégicos
Incrementar la competencia directa para el petróleo mexicano en América y otros mercados
Esto ocurre en un momento delicado para las finanzas públicas y para la política energética mexicana, que busca fortalecer la soberanía del sector.
Preocupación pública y mensaje implícito
Más allá de lo económico, el episodio ha generado inquietud en sectores académicos y sociales en México. El hecho de que Estados Unidos haya actuado unilateralmente contra un gobierno latinoamericano es visto por algunos analistas como un precedente riesgoso, que revive memorias históricas de intervenciones en la región.
Para México, el mensaje implícito es claro: la defensa de la soberanía no es solo un principio retórico, sino una necesidad estratégica, especialmente en un contexto donde el uso del poder militar vuelve a ganar centralidad en la política internacional.
Percepción pública y preocupaciones internas
Aunque no hay todavía encuestas de opinión pública oficiales disponibles, comentarios ciudadanos y analistas mexicanos reflejan preocupación sobre varias dimensiones:
Hay quienes ven la intervención como un aviso sobre la política de poder de EE. UU. que podría afectar a México si no se respetan sus fronteras y su soberanía.
Expertos en energía advierten que la reconfiguración del mercado petrolero —con un posible regreso agresivo de Venezuela como productor— podría impactar negativamente a Pemex y a la economía energética mexicana al enfrentar una competencia más intensa.
Riesgos y posibles efectos futuros para México
A) Regionalización de tensiones: El precedente de una intervención en el hemisferio occidental —sin autorización multilateral clara— podría abrir debates sobre cómo se resuelven disputas políticas en América Latina y debilitar mecanismos diplomáticos tradicionales. Esto podría afectar futuros conflictos o crisis internas en países vecinos, incluidos México y Centroamérica.
B) Seguridad y narcotráfico: Aunque la operación se ha justificado parcialmente en términos de narcotráfico, analistas mexicanos señalan que una política de fuerza por sí sola no resuelve los problemas transnacionales de crimen organizado; además reclama cooperación equilibrada y responsabilidad compartida en la lucha contra los cárteles.
C) Geoeconomía regional: Si Estados Unidos fortalece su control sobre recursos energéticos como el petróleo venezolano, esto podría reconfigurar los mercados energéticos en los que México participa, afectando exportaciones, inversiones y competitividad de Pemex frente a gigantes petroleros extranjeros.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela no solo reconfigura el mapa geopolítico sudamericano, sino que tiene implicaciones directas para México, tanto en el plano diplomático como en el económico y energético.
Un equilibrio delicado
El impacto de la crisis venezolana en México se expresa en tres niveles:
Diplomático, con una postura firme de rechazo y defensa del multilateralismo.
Económico y energético, ante posibles cambios en el mercado petrolero.
Geopolítico, por el precedente que sienta la acción estadounidense en América Latina.
México enfrenta ahora el desafío de defender sus principios históricos sin romper los canales de diálogo con su principal socio comercial, en un escenario global cada vez más volátil.










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